A veces me pregunto si soy demasiado masoquista
o si es que me gusta reirme del mundo y sus inconsecuencias
que paso a paso en esta realidad que se transita
me deja el sabor agridulce de sus incongruencias.
Hoy deperté divinamente adolorido
porque de nuevo me encontré tránsido
de una nueva y bárbara sensación
que paso a paso a mi corazón
le producía una agradable desazón.

Coloqué mi pretina más abajo que de habitual
para poder disfrutar de esa mezcla de picardía
que el roce a mi zona pubiana producía
porque claro, no es para nada normal
que con un dolor nada mal
a cada paso te haga mía cada día.

Pienso y repienso a cada paso, paso a paso
esas cadencias pelvianas que en mi cuerpo
aquella última tarde noche de tu cuerpo
me llevaron a recibir ese último paso.
Hueso pelviano divino
de fémina amante en desatino
que aún hoy a mi cuerpo impío
inquieta y produce escalofrío.

Imaginacion desbordada
paso a paso, desde la alborada
calle a calle, acera a acera
que me erecta y desespera.
Por ahora aún es tiempo de disfrutarte,
hoy una tarde de veintitrés de abril
con pecho olor a hule y a añil,
ya habrá suficiente tiempo para extrañarte.